¿Lo has pensado? ¿Has contado las probabilidades que tenemos de
conseguirlo? ¿Eres consciente de que las ganas pueden más que los
obstáculos? Dime la verdad, ¿tan siquiera lo has imaginado? Podríamos
conseguir lo que siempre soñamos, lo que nadie nunca creyó ni por un
instante que conseguiríamos. Y tú estás ahí, asustado como un niño
pequeño sin su mamá, porque no toda la suerte está de nuestro lado. Pero
el que no arriesga no gana y eso tú lo sabes muy bien. No por el miedo a
fallar, vas a dejar de jugar. ¡Abre los ojos!, el tiempo pasa rápido...
No hay comentarios:
Publicar un comentario