Un millón de palabras no te traerían de vuelta, lo sé porque lo intenté. Tampoco un millón de lágrimas, lo sé porque las lloré. Tantas veces quise que me oyeras y ni siquiera hablé, que ahora que escupo miles de palabras sin cesar ya no estás cerca para poderme escuchar. Voy a sonreír como si nada estuviese mal, hablar como si todo estuviese perfecto, pretender que todo esto es un sueño.
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