Sueña, puede que tus sueños se hagan realidad...

martes, 28 de agosto de 2012

eltiempo

Recuerdo cuando era pequeña, cuando con una simple muñeca de trapo era feliz, cuando no existían complicaciones, el amor no existía y las amigas eran de verdad. La ilusión de levantarme la mañana de Reyes e ir corriendo a abrir mis regalos, de jugar con todos sin importar el sexo, el color o el físico. Cuando vivía en un mundo de color rosa, y creía en príncipes azules, en la cenicienta o la bella durmiente… Pero hace mucho tiempo que eso quedo atrás, crecí. Mi vida se lleno de responsabilidades, de complicaciones, de dolor. La inocencia se fue, dejándome sola ante un mundo que no comprendo, en el que no entiendo porque se lucha por la paz, en la que te cortan la libertad, en la que no puedes expresar aquello que sientes por miedo a que te censuren, donde se mata por puro placer.
Me gustaría poder retroceder, y recordar, aunque sea unos minutos, que se siente al tener como única preocupación que vestido le vas a poner a tu muñeca hoy.



Sonrisas, sonrisas bonitas, feas, grande, pequeñas, falsas, verdaderas, sonrisas que dicen todo o que no dicen nada. Esas sonrisas que sacamos al mundo cuando pensamos en la persona que nos hace tener el corazón a mil por hora.

lunes, 27 de agosto de 2012


Él me enseñó a equivocarme y a aprender de mis errores, me enseñó a amar y tocar su corazón. Me dió el mundo sin pedirme nada a cambio, me convirtió en su reina aunque no tuviera corona y cambió mi mundo y lo llenó de color. Es por eso que aún le quiero con toda mi alma y le agradezco cada momento maravilloso que me dejó vivir a su lado.


Aunque se fuera sin decir adiós.
Yo no quiero que me quiera por que no tiene a ninguna otra; quiero que me quiera porque tiene a millones donde elegir y me elige a mí.



Siento mucho todo lo que ha pasado. Me gustaría que las cosas hubieran acabado de otra manera, que hubieran acabado bien... o que sencillamente nunca hubieran acabado. Pero puede que sea verdad eso de que todo tiene un final. Te quiero, y a pesar de todo nunca he dejado de hacerlo.
Voy a ser la tía más cabrona. Me pondré el minivestido más corto que tenga en el armario y los tacones más altos, para dejar huella a mi paso. Iré de fiesta en fiesta y bailaré encima de las mesas dejando a todo el mundo con la boca abierta.  Beberé y beberé hasta que mi hígado pida clemencia. Me volveré loca y ligaré con todos. Me enrollaré cada día con 3 y aveces, con más. Me reiré con ellos y me acercaré más y más. Cuando te duela y no aguantes más, sabrás lo que me dolió a mí.

No te diré nada, ya ni te miraré.
Me duelen tus palabras y tu indiferencia me mata. Pero tengo un poco de eso que se llama dignidad, y si tú no me quieres ver es tú problema, yo voy a seguir sin mirar atrás.


Arriba


Antes mi vida era perfecta, no había preocupaciones y era la mejor. ¿Ahora? Ahora todo se ha ido a la mierda, me duelen los recuerdos y las miradas. Me dañan los abrazos, las palabras. Y sí, me he hecho mucho daño al caer, pero eso es porque he caído desde muy, muy arriba. 

Lo sé


Un millón de palabras no te traerían de vuelta, lo sé porque lo intenté.  Tampoco un millón de lágrimas, lo sé porque las lloré. Tantas veces quise que me oyeras y ni siquiera hablé, que ahora que escupo miles de palabras sin cesar ya no estás cerca para poderme escuchar. Voy a sonreír como si nada estuviese mal, hablar como si todo estuviese perfecto, pretender que todo esto es un sueño.


Tal vez no fui lo que querías,
 ni resulté ser lo que necesitabas, 
pero una cosa es cierta;

fui mas de lo que merecías.
¿Diferencia entre promesas y recuerdos?
Nosotros solemos romper las promesas, pero los recuerdos nos rompen a nosotros.


Joder, Cupido... 
 ¿Qué has hecho con mi media naranja?¿Zumo?

Me cansaste. Tu jueguito de niño pequeño, el típico ''ni contigo, ni sin tí''. Me 

aburriste con tus estúpidos celos y tus manías irritantes. Me hartaste, al 

decirme continuamente todos mis errores y defectos. Me cabreaste, cuando me 

pedías que confiara en tí, cuando, al fin y al cabo eras tú el que no confía en 

nadie. Te jodiste, porque me perdiste.



No es necesario que me mientas. Dime la verdad, no seas tan patético de ocultarme las cosas, no hables a mis espaldas. No me gusta perder el tiempo con personas a las que no agrado. ¿No te caigo bien? ¡Genial! ¡Una persona menos a la que saludar!




Cuando estés a punto de olvidarme,


alguien pasará a tu lado con mi perfume.

Majo, que el tiempo es horo!!


¿Lo has pensado? ¿Has contado las probabilidades que tenemos de 

conseguirlo? ¿Eres consciente de que las ganas pueden más que los 

obstáculos? Dime la verdad, ¿tan siquiera lo has imaginado? Podríamos 

conseguir lo que siempre soñamos, lo que nadie nunca creyó ni por un 

instante que conseguiríamos. Y tú estás ahí, asustado como un niño 

pequeño sin su mamá, porque no toda la suerte está de nuestro lado. Pero 

el que no arriesga no gana y eso tú lo sabes muy bien. No por el miedo a 

fallar, vas a dejar de jugar. ¡Abre los ojos!, el tiempo pasa rápido...

sábado, 25 de agosto de 2012